Diez módulos que viven donde vive la sesión: junto a la videollamada y al historial del cliente.
Además de las +271 herramientas del catálogo, hay diez módulos pensados para el momento exacto de la sesión. Conviven con la videollamada, así que los abres mientras hablas, y lo que se trabaja queda en el workspace de esa persona.
No son aplicaciones aparte a las que haya que invitar al cliente ni exportar resultados para que no se pierdan.
Para lo que no cabe en una herramienta estructurada: dibujar la situación como la ve el cliente.
Se escriben durante la sesión, no de memoria media hora después.
Acuerdos y avances en columnas, moviéndose delante del cliente.
Cuando lo que hay que ver son las relaciones, no la lista.
Qué se trabajó y cuándo, en una línea.
Estructuras listas para llenar en pantalla.
Donde se acumula todo lo de esa persona, sesión tras sesión.
Traer un vídeo o un recurso externo dentro de la sesión.
Ver y editar tu cartera en tabla, sin entrar ficha por ficha.
Anotar algo al vuelo sin romper el hilo de la conversación.
No es que dibuje mejor que Miro. Es que no es una aplicación aparte. Vive junto a la videollamada, al historial de ese cliente y a las herramientas, así que no hay que abrir otra pestaña, invitar al cliente a otra plataforma, ni acordarse de exportar el resultado a algún sitio para que no se pierda.
Cuando la pizarra es externa, lo que se dibujó en la sesión termina en una cuenta que el cliente no vuelve a abrir. Cuando vive dentro, termina en su expediente.
Los otros nueve módulos producen algo. El workspace es donde eso se queda. Todo lo trabajado con una persona se acumula ahí: lo que completó en cada herramienta, lo que se dibujó, las notas, sus objetivos.
Es lo que hace que al abrir la sesión siguiente no empieces de cero ni dependas de acordarte. Y es la diferencia entre tener herramientas y tener un proceso.
Para lo que no cabe en una herramienta estructurada. Un esquema, una relación entre dos cosas, un mapa de la situación tal y como la ve el cliente. Lo que se dibuja queda en su workspace.
En que no es una aplicación aparte. Vive donde vive la sesión, así que no hay que abrir otra pestaña ni invitar al cliente a otra plataforma. Lo comparamos en detalle en CoachPro vs Miro.
El espacio donde se acumula todo lo trabajado con esa persona, sesión tras sesión. Es lo que hace que la sesión siguiente no empiece de cero.
No. Los diez vienen incluidos en los tres planes: mensual 30 USD, anual 157 USD o Lifetime 297 USD en un pago único.
Diez módulos de sesión, +271 herramientas, videollamada, CRM, agenda y facturación. Garantía de 30 días.
Ver planes desde 30 USD/mes → O mira antes el catálogo completo de las 271 herramientasGarantía 30 días · Sin contratos de permanencia · Acceso inmediato · Pago único disponible