El coaching ontológico es un enfoque de coaching que trabaja sobre el observador que es la persona: cómo interpreta lo que le pasa, desde qué emoción lo mira y qué hace su cuerpo mientras lo cuenta. Si esa forma de observar cambia, el cliente empieza a ver acciones que tenía delante y no veía, y con ellas llegan otros resultados.
Una sesión suele ir de la situación que trae el cliente a una acción concreta con fecha, pasando por sus juicios, su emoción y su cuerpo. Si lo que buscas son preguntas para llevar a sesión, las tienes ordenadas en preguntas de coaching ontológico por dominio y acto lingüístico, y aquí no las repito.
¿Qué es el coaching ontológico?
«Ontología» es el estudio del ser. En coaching, eso quiere decir que el trabajo no se queda en la tarea o en el objetivo: también mira la forma de ser de quien quiere conseguirlo. Rafael Echeverría lo explica en un artículo de 2014 publicado por Newfield Consulting. Según él, esa forma de ser se constituye en los juicios e interpretaciones que hacemos, en la emocionalidad desde la que actuamos y en cómo llevamos el cuerpo. Lenguaje, emocionalidad y corporalidad son, para Echeverría, los tres componentes básicos de toda conversación.
En ese mismo texto hay una frase que resume por qué hace falta un coach: sabemos observar el mundo, pero «no somos adecuados observadores de nosotros mismos». El coach ontológico escucha la diferencia entre lo que el cliente cuenta como hecho y lo que es su lectura de los hechos, nombra la emoción que sostiene esa lectura y se fija en lo que hace el cuerpo. Con eso, el cliente consigue verse desde fuera.
Frente al coaching por objetivos, añade una pregunta previa: quién estás siendo para que esto te parezca así. Si quieres situar el enfoque ontológico entre los demás (de vida, ejecutivo, de equipos), están comparados en qué es el coaching y qué tipos existen.
¿Quién creó el coaching ontológico?
La historia corta tiene tres nombres chilenos. El primero es Fernando Flores, ministro de Hacienda y después secretario general de Gobierno con Salvador Allende. Tras el golpe de 1973 pasó por la cárcel, y más tarde, en Berkeley, desarrolló su trabajo influido por Heidegger, Humberto Maturana y John Austin. Su biografía en Wikipedia cuenta que convirtió la teoría de los actos de habla de Austin y John Searle en un conjunto de prácticas. Pedir, prometer o declarar pasaron a ser habilidades que se entrenan.
Los otros dos son Julio Olalla, abogado, y Rafael Echeverría, sociólogo y doctor en filosofía. Fueron alumnos y colegas de Flores, y en 1990 fundaron juntos en California The Newfield Group, donde arrancaron sus programas de formación (Wikipedia; The Coach Partnership). En 1994 Echeverría publicó Ontología del lenguaje, todavía hoy el libro de referencia del enfoque. En 1996 Olalla creó Newfield Network para continuar la formación en América y Europa.
¿Qué es el modelo observador-acción-resultado?
Es la idea central del enfoque y se explica rápido. Los resultados que obtienes dependen de lo que haces. Lo que haces depende de lo que ves como posible. Y lo que ves como posible depende del tipo de observador que eres.
Cuando algo no sale, casi todos cambiamos de acción: otra táctica, más esfuerzo, otro método. A veces basta. Cuando no basta, el coaching ontológico propone revisar al observador. Echeverría añade un cuarto elemento, el sistema: las relaciones en las que la persona se formó y en las que se mueve hoy. En su artículo llama al observador y al sistema los dos condicionantes ocultos de la capacidad de acción. En muchas formaciones verás el esquema completo con la sigla OSAR: observador, sistema, acción y resultado.
| Elemento | Qué es | Cómo suena en el cliente | Qué mira el coach |
|---|---|---|---|
| Resultado | Lo que la persona obtiene hoy | «Llevo dos años sin un ascenso» | Qué resultado quiere y no tiene |
| Acción | Lo que hace y lo que deja de hacer | «Trabajo más horas que nadie» | Qué ha probado y qué ni se plantea |
| Observador | Cómo interpreta la situación | «Pedir reconocimiento queda feo» | Qué juicio le cierra opciones |
| Sistema | Las relaciones y el entorno que lo formaron | «En mi casa nadie hablaba de dinero» | Dónde aprendió a mirar así |
Si el coach salta directo a la acción («pide el ascenso esta semana»), el cliente no lo hará: desde su forma de observar, pedir sigue quedando feo. Primero se trabaja el juicio.
¿Qué se trabaja en cada dominio: lenguaje, emoción y cuerpo?
En el lenguaje, el coach escucha los actos lingüísticos: afirmaciones que se pueden comprobar, juicios que se viven como verdades, declaraciones pendientes («no», «basta», «me equivoqué») y peticiones, ofertas y promesas que coordinan acciones con otros. En la emoción, distingue la emoción del momento del estado de ánimo de fondo, que es el que más pesa. En el cuerpo, mira la postura, la respiración y la mirada mientras el cliente habla.
| Dominio | Qué observa el coach | Señal habitual | Ejercicio típico |
|---|---|---|---|
| Lenguaje | Juicios contados como hechos, pedidos que no se hacen, promesas que no se cumplen | «Es que yo soy así» | Separar hechos de juicios en dos columnas |
| Emoción | El estado de ánimo desde el que mira todo | Resignación: «no tiene sentido intentarlo» | Registrar el estado de ánimo durante una semana |
| Cuerpo | Postura, respiración, gestos que se repiten | Hombros que se cierran al nombrar a alguien | Repetir la misma frase con otra postura |
Con la postura de siempre cuesta salir del estado de ánimo de siempre, y desde ese ánimo vuelven los mismos juicios. Por eso el coach puede entrar por cualquiera de los tres.
¿Cómo es una sesión de coaching ontológico, paso a paso?
No hay una secuencia oficial: cada escuela ordena la sesión a su manera y cada coach la adapta a su estilo. Lo que sigue es el recorrido que más vas a encontrar, con un ejemplo. Marcos tiene una agencia pequeña de diseño y llega diciendo: «Mis clientes pagan tarde y no puedo hacer nada».
1. Acordar de qué va la conversación
El cliente trae una situación que le ha roto la rutina; en las escuelas ontológicas a eso se le llama «quiebre». El coach pide algo concreto para el final de la hora: «¿Qué quieres llevarte de esta sesión?». Marcos responde que quiere dejar de financiar a sus clientes.
2. Separar los hechos de las interpretaciones
Se escucha la historia y se distingue lo comprobable de lo opinable. «Tres clientes pagaron con más de 60 días de retraso» es un hecho. «No puedo hacer nada» es un juicio.
3. Nombrar la emoción
El coach pregunta qué siente Marcos cuando piensa en reclamar. Aparece el miedo a perder al cliente y, debajo, cierta resignación: «siempre ha sido así en este sector».
4. Mirar el cuerpo
Mientras habla de reclamar, Marcos se encoge en la silla. El coach se lo señala sin interpretarlo y le pregunta qué nota.
5. Buscar otra forma de observar
Es el centro de la sesión. Marcos descubre que reclamar un pago le suena a «molestar», y que nunca dejó por escrito un plazo de pago. Desde ahí, «los clientes son así» se convierte en «nunca pedí lo que necesito», y eso sí depende de él.
6. Llevarlo a una acción con fecha
El nuevo observador se traduce en un acto lingüístico concreto. Marcos decide hacer una petición: condiciones de pago por escrito en los presupuestos nuevos, a partir del lunes. Y una declaración: a quien deba más de 60 días no le empieza trabajos nuevos.
7. Cerrar la sesión
El cliente dice con sus palabras qué se lleva y qué hará antes del próximo encuentro. Se anota, porque la sesión siguiente empieza por ahí.
La primera sesión de un proceso se parece a esta, pero dedica más tiempo a acordar objetivos, reglas y expectativas; lo explico en cómo es una primera sesión de coaching. Para la duración y la frecuencia, tienes las referencias en cuánto dura una sesión de coaching.
¿Qué ejercicios se usan en coaching ontológico?
Muchos ejercicios se hacen entre sesiones, porque el cambio de observador necesita práctica fuera de la sala. Estos son seis de los más comunes:
- Dos columnas. A la izquierda, lo que pasó tal como lo grabaría una cámara. A la derecha, lo que el cliente piensa sobre eso.
- Revisar un juicio. El cliente toma un juicio que se repite («soy desordenado») y anota en qué hechos se apoya, en qué ámbitos vale y qué hechos lo contradicen.
- De la queja a la petición. Cada queja se reescribe como un pedido: a quién, qué exactamente, para cuándo y cómo sabrá que está bien hecho.
- Inventario de conversaciones pendientes. Una lista de pedidos que no se hicieron, promesas que hay que renegociar y declaraciones que faltan: un «no», una disculpa, un «basta».
- Diario del estado de ánimo. Cada noche, durante una semana, el cliente anota el estado de ánimo del día y qué le parecía posible desde ahí.
- Ensayo corporal. El cliente dice la petición difícil sentado y encogido, y después de pie y con los pies firmes. Luego comenta qué cambió.
¿Cuánto cuesta una sesión de coaching ontológico?
No he encontrado ningún estudio público de tarifas específico del coaching ontológico. Los coaches ontológicos cobran en el mismo mercado que el resto, así que la referencia más sólida es la general. Según el estudio global de la ICF de 2023, una sesión de una hora costaba de media 244 USD en el mundo en 2022, con extremos de 114 USD en Latinoamérica y el Caribe y 277 USD en Europa Occidental.
Las plataformas de presupuestos dan datos sueltos por país. Cronoshare México, por ejemplo, calcula con las cotizaciones que recibe que una sesión de coaching ontológico cuesta entre 800 y 2.500 pesos mexicanos. Ellos mismos avisan de que son precios orientativos.
Lo que vas a pagar de verdad es el proceso: la tarifa por el número de sesiones. Con la media latinoamericana de la ICF, seis sesiones serían 6 × 114 = 684 USD (un ejemplo ilustrativo, no el precio de nadie). La experiencia, la credencial, quién paga y el formato mueven la cifra. Tienes el desglose completo, pensado para quien contrata, en cuánto cuesta un coach: precios por sesión y por proceso. Y si eres coach y quieres fijar tu tarifa, mira cuánto cobrar como coach.
¿Cuándo no es el enfoque adecuado?
El coaching ontológico trabaja con emociones y estados de ánimo, y eso lo acerca a una frontera que conviene tener clara. Si aparece una depresión, un trauma o una ansiedad que bloquea la vida diaria, toca derivar a un profesional de la salud mental. La línea está explicada en coaching, terapia y mentoría.
Para un consejo técnico (montar una tienda online, preparar la entrevista de mañana) ayuda más un mentor. Y como el ontológico es una metodología y no un modelo de sesión, puedes combinarlo con GROW u otra estructura; tienes cómo encajan en la guía de modelos y metodologías de coaching.
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¿Qué hace un coach ontológico?
Ayuda a su cliente a observarse: a distinguir los hechos de sus interpretaciones, a nombrar la emoción y el estado de ánimo desde el que mira su situación y a notar lo que hace su cuerpo. Cuando cambia esa forma de observar, aparecen acciones nuevas, que el cliente concreta en peticiones, declaraciones o promesas.
¿Quién creó el coaching ontológico?
Nace del trabajo de Fernando Flores, que llevó la teoría de los actos de habla a la práctica, y de sus alumnos y colegas Julio Olalla y Rafael Echeverría, que en 1990 fundaron The Newfield Group en California. Echeverría publicó Ontología del lenguaje en 1994.
¿Cuáles son las etapas de una sesión de coaching ontológico?
No hay una secuencia oficial, pero lo habitual es acordar de qué va la conversación, separar hechos de interpretaciones, nombrar la emoción, mirar el cuerpo, buscar otra forma de observar, llevarlo a una acción con fecha y cerrar con lo que el cliente se lleva.
¿Cuánto cuesta una sesión de coaching ontológico?
No hay un estudio de tarifas específico del coaching ontológico. Como referencia general, el estudio global de la ICF de 2023 sitúa la sesión de una hora en 244 USD de media en el mundo y en 114 USD en Latinoamérica y el Caribe, con datos de 2022.
¿En qué se diferencia del coaching por objetivos?
El coaching por objetivos pregunta qué quieres y cómo vas a llegar. El ontológico añade un paso previo: revisar el tipo de observador que eres, porque de él dependen las acciones que ves posibles. Se pueden usar juntos en la misma sesión.
Recursos relacionados: Preguntas de coaching ontológico · Cuánto cuesta un coach · Modelos y metodologías de coaching
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