Tu método merece algo mejor que un PDF
Casi todos los coaches con unos años de práctica tienen su propia herramienta: un cuestionario que armaron para la segunda sesión, una rueda con sus propias áreas, un test que afinaron cliente a cliente. Suele vivir en un Word o en un PDF. El cliente lo imprime o lo rellena a mano, te lo manda por correo, y tú haces las cuentas y el gráfico a mano. Si lo haces.
Las herramientas de un catálogo, por buenas que sean, son de otros. La tuya es la que mejor conoces, la que sabes leer y la que te diferencia. CoachPro Tools te da dos maneras de meterla en la plataforma, junto a las demás herramientas interactivas:
Los dos acaban en lo mismo: una herramienta tuya, dentro de la plataforma, que tu cliente responde online y que no depende de que alguien haga cuentas a mano.
Camino 1: el Constructor de herramientas
El Constructor está en el menú lateral, en el grupo Herramientas. Su promesa cabe en una línea: crea tu propia herramienta diagnóstica, con preguntas con escala y un resultado con barras y radar. No hay que programar nada ni diseñar gráficos: tú pones el contenido y la plataforma se encarga del resto.
Un termómetro de motivación del equipo armado en el Constructor: cinco dimensiones, dos estilos y tres niveles de lectura.
Cómo se arma, bloque a bloque
1. Datos
El título, el autor (por defecto, tu nombre) y la escala: el mínimo, el máximo y la etiqueta de cada punto, por ejemplo «Nunca, Rara vez, A veces, A menudo, Siempre». Eliges también el gráfico del resultado (barras, radar o los dos) y la visibilidad: privada, solo para ti, o compartida, para que aparezca en «Creadas por coaches» y otros coaches puedan usarla.
2. Estilos (las barras)
Los grandes bloques que quieres medir. En el ejemplo, «Motivación interna» y «Motivación del entorno». Cada estilo es una barra en el resultado.
3. Dimensiones (el radar)
Las piezas de cada estilo. Propósito, Autonomía y Crecimiento cuelgan de la motivación interna; Reconocimiento y Relaciones, de la del entorno. Cada dimensión es un eje del radar.
4. Preguntas
Afirmaciones que el cliente puntúa en tu escala, cada una asignada a una dimensión. «Entiendo para qué sirve lo que hago cada día» alimenta Propósito; «Mi esfuerzo se ve y se valora», Reconocimiento.
5. Niveles de lectura
Lo que el cliente lee al terminar, según su puntuación global. Pones un tope, un título y un texto: hasta 2,5, «Motivación baja»; hasta 3,8, «En construcción»; hasta 5, «Motivación alta». Es tu interpretación, escrita una vez y entregada cada vez.
Las cuentas las hace la plataforma, y con una regla que puedes explicarle a tu cliente: cada dimensión es el promedio de sus preguntas, cada estilo es el promedio de sus dimensiones y el nivel de lectura sale del promedio de todas las respuestas.
Lo que ve tu cliente
Cuando la herramienta está guardada, la asignas a un cliente y le aparece en su espacio, al que entra con su enlace, sin usuario ni contraseña. Responde las preguntas, pulsa «Ver resultado» y obtiene esto:
El resultado: estilo dominante y menos usado, las barras, el radar y el texto del nivel que corresponde. Con un botón, se lo envía a su coach.
Arriba, dos etiquetas que resumen el perfil: el estilo dominante y el menos usado. Debajo, las barras por estilo y el radar por dimensión. Al final, el nivel de lectura que escribiste tú. Y el botón «Enviar a mi coach», que guarda el resultado para que lo tengas antes de la próxima sesión.
Para qué sirve en la práctica: el cliente llega a la sesión habiendo pensado ya en el tema, y tú llegas sabiendo por dónde empezar. En el ejemplo, la sesión no arranca con «¿cómo va el equipo?», sino con «tu reconocimiento está en 2: cuéntame qué pasa ahí».
Para qué herramientas sirve, y para cuáles no
El Constructor hace diagnósticos de preguntas con escala: termómetros, autoevaluaciones, tests de perfil, chequeos antes y después de un proceso. Si tu herramienta pide otra cosa, como dibujar, ordenar tarjetas o escribir respuestas largas, no es para el Constructor. Es para el camino 2.
Crear y editar herramientas con el Constructor está disponible en el plan Lifetime o con White Label.
Tu método, dentro de tu plataforma
El Constructor, las herramientas interactivas del catálogo, CRM, agenda y el espacio de tus clientes, en una sola cuenta.
Ver planes y precios →Camino 2: Subir mi herramienta
Si tu herramienta ya existe en un archivo, o si no es un cuestionario con escala, no hace falta que la rehagas tú. Desde el botón Subir mi herramienta nos la envías y la construimos dentro de la plataforma, con tus colores y tu marca. Sin coste añadido.
El formulario completo. Cada pregunta nos ayuda a construirla como la usas tú.
Qué te preguntamos, y por qué
- Nombre de la herramienta y para qué la usas: en qué momento del proceso entra y qué buscas que el cliente descubra.
- En qué categoría encaja, entre las del catálogo, o la que tú le pondrías si ninguna vale.
- Qué hace tu cliente con ella: rellena campos de texto, puntúa del 1 al 10, elige entre opciones, ordena o prioriza, dibuja o arrastra, responde preguntas abiertas. Esto es lo que decide si la construimos como formulario, como rueda o como test.
- Qué se lleva al terminar: un PDF, un gráfico, una puntuación, un plan de acción.
- Tu archivo: PDF, Word, Excel, PowerPoint, imagen o CSV, de hasta 10 MB.
- ¿Es tuya? Si la herramienta es de tu propiedad y quieres aparecer como autor, lo marcas y escribes cómo quieres que aparezca tu nombre. Si no lo indicas, se publica como herramienta anónima.
Al enviarla recibes la confirmación: «Recibido. La revisamos y te escribimos en cuanto esté lista.» A partir de ahí el trabajo es nuestro.
Un coach nos envió un cuaderno de trabajo en Word para analizar riesgos estratégicos a partir de un DAFO. Lo construimos como una herramienta interactiva de siete pasos, con los cruces del DAFO, la puntuación de cada riesgo y un gráfico de barras que se arma con lo que escribe el cliente. Su nombre aparece como autor dentro de la herramienta.
Cuál de los dos te conviene
| Constructor | Subir mi herramienta | |
|---|---|---|
| Quién la construye | Tú | Nosotros |
| Tipo de herramienta | Preguntas con escala | Formulario, rueda, test u otra mecánica |
| Resultado | Barras, radar y lectura por niveles | El que pida tu herramienta |
| Cuándo está lista | Al guardarla | Cuando te escribimos |
| Punto de partida | Tus preguntas | Tu archivo: PDF, Word, Excel, PowerPoint, imagen o CSV |
| Planes | Lifetime o White Label | Sin coste añadido |
Una regla sencilla: si tu herramienta es un cuestionario que se puntúa, el Constructor te la deja lista hoy. Si es cualquier otra cosa, o no quieres dedicarle tiempo, envíanosla.
La mayoría de las herramientas propias empiezan en un cuaderno. Lo que cambia es dónde terminan.
Qué gana tu práctica con una herramienta propia
Tu método se vuelve visible
Un cliente que responde tu termómetro, con tu nombre como autor, entiende que trabaja con alguien que tiene un método, no con alguien que improvisa. Es parte de lo que justifica tus tarifas, un tema que tratamos en cómo cobrar más como coach.
Dejas de hacer cuentas a mano
Los promedios, las barras y el radar salen solos. Tu tiempo va a leer el resultado con el cliente, no a calcularlo.
El trabajo entre sesiones pasa de verdad
La herramienta llega al espacio del cliente y vuelve contigo con un botón. Lo contamos en detalle en la plataforma de coachees: tareas entre sesiones sin cuenta.
Puedes medir antes y después
La misma herramienta al empezar y al cerrar un proceso te da una comparación con tus propias dimensiones. Más ideas en cómo medir el progreso de tu cliente entre sesiones.
Conclusión
Tu herramienta es probablemente lo más tuyo que tienes como coach, y también lo que peor está guardado. El Constructor la convierte en un diagnóstico interactivo en lo que tardas en escribir las preguntas; Subir mi herramienta la convierte en lo que haga falta, sin que tengas que tocar nada. En los dos casos termina en el mismo sitio: dentro de tu plataforma, en el espacio de tu cliente y de vuelta contigo con el resultado.
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